
A la hora de ilustrar su tesis, LeCun suele hablar de gatos: un felino posee muy sofisticadas capacidades de planificación y de comprensión del modelo físico en el que vive, que le permiten realizar tareas complejas e inventivas sin necesidad de lenguaje ni de entrenamiento previo, y que quizá correspondan a algo vagamente relacionado con lo que los seres humanos llamamos “imaginación” o “creatividad”. Bien lo sabe el ratón Jerry, eternamente escapando de las retorcidas trampas —y tendiendo a su vez otras nuevas— que incansablemente inventa su compañero.
fronterad (26.03.2026)