El COI por fin protege a las mujeres: adiós a los hombres en el deporte femenino

El COI por fin protege a las mujeres: adiós a los hombres en el deporte femenino

Las verdaderas feministas celebramos esta decisión. Mientras tanto, el pseudofeminismo institucional lo condena y sigue regando con dinero público las políticas y las narrativas trans.

Al fin se impone la verdad y la justicia. Verdad que, en este caso, no es más que la observancia a la realidad biológica.

El Comité Olímpico Internacional ha decidido que sólo las mujeres puedan competir en las categorías deportivas femeninas.

Lo ha hecho prohibiendo la participación en estas categorías a las «mujeres trans».

Mejor dicho, a varones identificados mujeres por leyes delirantes que sólo piden la propia voluntad como requisito para ser considerados como tales.

Algunos contraargumentan diciendo que los pocos casos existentes no pueden conllevar esta exclusión.

Pues bien, esta prohibición no es una mera exclusión, sino 1) defensa de un deporte limpio y justo para las mujeres, 2) protección de las categorías deportivas femenina con base en la justicia, 3) evidencia científica y 4) integridad de las mujeres deportistas.

En anteriores artículos he denunciado y escrito sobre lo sucedido en los pasados Juegos Olímpicos de París 2024, donde algunos hombres golpearon a mujeres y robaron sus medallas.

Algunas feministas críticas con las políticas transgénero, organizadas en España y otros países, hemos denunciado los cientos de casos sucedidos en la última década, fuera y dentro de los Juegos Olímpicos.

Bastaba sólo una para defender la verdad y justicia.

Pero lo cierto es que han sido cientos de mujeres cuyo trabajo y esfuerzo han sido vulnerados. Mujeres a las que han robado pódiums y logros, y que han visto cómo se atacaba su integridad física y emocional.

Las verdaderas feministas celebramos esta decisión. Mientras tanto, el pseudofeminismo institucional lo condena y sigue regando con dinero público las políticas y las narrativas trans.

¿La última conocida? Benita, 370.000 € de los españoles para un documental de un tarotista iluminado por la pseudoreligión queer. Pseudoreligión que le ha revelado que ahora… es mujer.

Mientras no acabemos con las políticas trans que maltratan a las mujeres y a la infancia, España seguirá siendo el mundo al revés.

El Español (3.04.2026)