Cuba se apaga, pero no por casualidad. Es el resultado de décadas de asfixia económica planificada: bloqueo, sanciones, castigo a quien comercia o ayuda. Primero te ahogan, luego señalan el colapso como prueba de fracaso. Y entonces hablan de “oportunidad”. No es incompetencia, es estrategia. 🔥 Lo obsceno es el cinismo: provocar la crisis y después presentarse como salvación. Un país entero llevado al límite mientras se habla de inversión y control. No es ayuda, es saqueo con guante blanco. Y mientras tanto, millones de personas pagan el precio de una política que convierte la vida en moneda de cambio.
Spanish Revolution (17.03.2026)