
En fin, se seguirá aprendiendo (¡muchos de nosotros ya no estaremos entonces!) de su magisterio, de sus preguntas sustantivas, de sus respuestas y sugerencias, de su filosofía de la vida, sin olvidar (¿suena cursi?) los muchos momentos de felicidad, ampliación de horizontes, toma de consciencia e iluminación de caminos a él debidos.
Espai Marx (25.01.2026)