
La realidad es que el centro de gravedad del mundo se desplaza hacia Oriente y hacia el Sur Global. La hegemonía occidental, que durante cinco siglos se presentó como destino inevitable, se revela hoy como un proyecto agotado, incapaz de ofrecer soluciones universales y sostenido únicamente por la inercia de su poder militar. La OCS demuestra que otro camino es posible: un orden multipolar donde los pueblos no se subordinan a una metrópoli única, sino que cooperan desde la pluralidad.
El Viejo Topo (11.09.2025)