1 de mayo: lo que nos contaban era verdad

1 de mayo: lo que nos contaban era verdad

Con el añejo pacto capital-trabajo maltrecho y una brecha entre ambas realidades cada vez más profunda, la receta no puede consistir en resignarnos ni entregarnos a una arqueología de los recuerdos, tan estéril como paralizante. Nos interpela el presente y, sobre todo, el futuro. Aquel al que debemos aspirar sin renuncias, en el que la precariedad, la explotación, los salarios de miseria o los sangrantes índices de accidentes de trabajo no sean el pan nuestro de cada día. Por ese mañana, más digno, justo y democrático, merece la pena seguir tomando partido.

El Jacobino (1.05.2025)