Y ahora, cuando me acerco a los noventa años con la frente muy alta, descubro que he sido, atención: declarada «fascista» por un par de señoras -supongo- norteamericanas que no me conocen, no sé si han pisado alguna vez España, y probablemente no sabrían distinguir a Largo Caballero de Mussolini aunque los tuvieran sentados a su lado en una cena benéfica.
El Común (5.08.2025)
